Es precioso ver en los demás ese momento mágico que he visto pocas veces y he sentido exactamente en 12 ocasiones. Es el sentimiento de darte cuenta de que lo que tenías en tu mente es lo que estás viendo reflejado. Es decir WOW y sonreír. Es no poder dejar de mirar esa tinta que ya forma parte de ti. Es cruzar la mirada con tu tatuador y sentirte infinitamente agradecido sin tener muy claro como expresarlo. Es adrenalina, sentirte bien, sentirte en paz. Es estar seguro de que ese tattoo es adecuado y maravillosamente perfecto. Ese tattoo eres tú.
Qué ganas tengo de mirarme en un espejo y ver una pieza nueva en mi cuerpo… Qué mono de tinta...
Y sí… han usado para el primer programa esos planos de mi copo de nieve que grabaron un tiempo atrás mezclados con algunas imágenes de New York. Sweet!!!
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