Sábado. Me descargo la primera parte de algo que será un álbum por fascículos. Interesante concepto. Cuatro canciones, una de las cuales ya he escuchado. En ese momento dejo el resto sin escuchar. Como quien antes de abrir un regalo se demora intentando adivinar que podrá ser.
Lunes. Subo al G, el lugar perfecto para ponerme los cascos, cerrar los ojos y sumergirme. Me gusta hacerlo así con la música nueva. Sonrío con lo que me transmite, asiento con algunas de las frases y me río con otras, pero eso ya no me sorprende. He's done it before.
Martes. Estoy de un humor de esos que me impide poner las mismas 4 listas que escucho normalmente. Necesito algo que me mantenga la mente ocupada y despejada a la vez. Focus. Él, de nuevo. Las cuatro últimas canciones de DaWizard en repeat de camino al trabajo. Me saca de donde estoy. Esto no es NY, quizá sea L'Hospitalet, pero a pesar de ser España no se pierde la esencia de lo que nació hace años en este país en el que vivo ahora. Es aquí allí o allí aquí. Es contraste, es algo que se sale del camino, es una demostración más de que los sueños están a nuestro alcance.
Miércoles. Momento de darle mi opinión. Me gusta, pero me quejo bromeando... Esto no se hace. Sacar un álbum a trozos "es como si te dejaran a medias en la cama".
Aunque él me contesta que hay que mirar la parte buena: "el orgasmo se aplaza hasta el siguiente volumen". Y el camino hacia la cima es lo que da vida al momento en sí...
Pues eso, keep an eye on him. He's gonna take you to the climax with his songs. Eso sí, siempre sexo con-sentido.
*¿Alguna vez has sentido la energía de la escritura? ¿El poder de la comunicación? Esa sensación de que tienes algo que decir y que alguien te escucha...*

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